¿Qué relación tiene Italo Calvino con el libro Pedro Páramo?

La magistral obra Pedro Páramo del autor mexicano Juan Rulfo, es sin lugar a duda una de las piezas más importantes de la literatura latinoamericana del siglo XX, Borges (que no era un apasionado al género de la novela) dijo que era una de las mejores obras escritas en lengua hispánica y luego se retractó y dijo que incluso en cualquier lengua. Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez tuvieron elogios similares.

Pedro Páramo tiene como principal tema la muerte, que también pareciera ser el hilo unificador de todo el relato, se denota ya en la primera página cuando Juan Preciado comenta los últimos momentos de su madre, hasta pasar por un verdadero hervidero de tinieblas y fantasmas, donde nos movemos por terrenos lúgubres, oscuros y llenos de llantos, soledad, sentimiento de pecado, malditismo  y sufrimiento.

Nicanor Parra quien ganara el premio Juan Rulfo el año 1991, señaló por la época que recibió el premio: “Rulfo no solo no le tiene miedo a la muerte, sino que lleva adelante la liberación de la muerte (…) Mi sensación es que la tradición grecolatina es una mentira, una mentira piadosa para olvidarnos de la muerte”.

Y ahora llegamos a la relación que tiene el autor italiano con el autor mexicano, que además se conocieron en una de las visitas de Italo Calvino a México.

En uno de los capítulos del libro Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino, el autor relata una historia muy similar a la trama de Pedro Páramo. Es en el capítulo “En torno a una fosa vacía”, recordemos que la obra de Calvino trata de diversos inicios de novelas, que van configurando lo que para muchos es el primer libro posmoderno, o el primer libro que ensalza la metaliteratura, por ende no sería extraño que el autor de Marcovaldo, tomara una pieza fundamental de la literatura latinoamericana o universal como señalara Borges, para dar vida a uno de sus inicios de novelas.

Lo original que hace Calvino es que alterna ciertos elementos de la obra cumbre mexicana, ya que propone que el hijo no va en búsqueda de su presunto padre, sino que va en búsqueda de la madre, creando una especie de espejo con la obra de Rulfo.

“-Nacho, aveva detto mio padre,- appena sarò morto, prendi il mio cavallo, la mia carabina, viveri pe tre giorni, e risali il torrente secco a monte di San Ireneo, fino a che non vedrai il fumo salire sopra le terrazze d` Oquedal.

-Perchè a Oquedal?. Gli chiesi- Chi c`è a Oquedal? Chi dovrei cercare? (…)

– Tua madre… Tua madre che tu non conosci, abita a Oquedal.”

“-Nacho, había dicho mi padre, – tan pronto como yo muera, toma mi caballo, mi escopeta, comida para tres días, y sube por el arroyo seco río arriba de San Ireneo, hasta que veas el humo subir por encima de las terrazas de Oquedal.

-¿Por qué en Oquedal? Le pregunté- ¿Quién está en Oquedal? ¿A quién debería buscar? (…)

– Tu madre … Tu madre que tú no conoces, vive en Oquedal.”

Pedro Páramo

 

Esto se relata en la primera página, claramente un calco de la novela de Rulfo:

“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. «No dejes de ir a visitarlo.»”

Se da por entendido además que la historia transcurre en Mexico o algún país latinoamericano por los nombres de los personajes, como don Anastasio Zamora o Anacleta Higueras. Además habla de temas como la revolución  y de los “indios” o indígenas.

Y hacia el final del relato Calvino nos regala una de las más claras descripciones de la novela de Rulfo, quizá el secreto máximo que esconde esta obra:

“È il racconto che regola il suo passo sul lento incedere degli zoccoli ferrati per sentieri in salita, verso un luogo che contenga il segreto del passato e del futuro”

 “Es el cuento que regula en su lento incidir de los zócalos herrados por senderos que ascienden, hacia un lugar que contenga el secreto del pasado y del futuro”.

Sin duda estamos en presencia de un hermoso homenaje de uno de los más grandes de la literatura italiana, a uno de los más grandes de la literatura mexicana, en otras palabras, dos de los más grandes de todos los tiempos, que se unen en este hermoso relato donde se entrelazan la vida, la muerte y la literatura.

 

* La fotografía de la portada de este artículo es de la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide.

Indibur.

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